Saludo del director de la Real Academia Española
21 de Abril de 2026La Red Panhispánica de Lenguaje Claro y Accesible, creada en 2022, responde a una necesidad urgente y un propósito común: asegurar que los más de 600 millones de hispanohablantes puedan comprender con facilidad los textos que inciden en su vida cotidiana, ya provengan de normas jurídicas, disposiciones administrativas, contratos, servicios públicos o mensajes institucionales. Desde su constitución, la Red ha experimentado un crecimiento sostenido, hasta reunir hoy a más de quinientas instituciones de muy diversa índole: academias, universidades, órganos de los Estados, entidades de servicios públicos y privados, fundaciones, corporaciones del tercer sector y medios de comunicación. Esa pluralidad de miembros, unidos en torno a un fin compartido, abre la posibilidad de consensuar fórmulas eficaces y duraderas que afiancen la claridad y la accesibilidad en toda la geografía donde el español es lengua común.
La perspectiva panhispánica de la Red es, en sí misma, un valor añadido. El español no pertenece a una sola nación, sino a todas aquellas que lo tienen como lengua propia. Así lo entendieron en 1951 los fundadores de la Asociación de Academias de la Lengua Española, y así lo reafirmamos hoy en este empeño colectivo. El panhispanismo no es únicamente una concepción del idioma como patrimonio compartido: es también un método de trabajo, una forma de cooperación coral que permite afrontar los retos lingüísticos y sociales desde la pluralidad y la unidad al mismo tiempo. La Red encarna de manera ejemplar este espíritu, pues en ella conviven la diversidad de las hablas con la aspiración común de garantizar la comprensión de los mensajes en beneficio de todos.
En apenas tres años de funcionamiento hemos alcanzado hitos de gran trascendencia. Entre ellos, destaca la publicación de la Guía panhispánica de lenguaje claro y accesible, fruto del esfuerzo colectivo de las Academias y de los miembros de la Red, y actualmente disponible para su consulta en el espacio web, que ofrece criterios y orientaciones prácticos para que entidades públicas y privadas adopten la claridad como principio rector de su comunicación. Igualmente, en la clausura de la II Convención de la Red, celebrada en 2025 en Lima, se anunció un protocolo de organización de la Red, que establece su esquema organizativo y la dota de una estructura sólida, capaz de asegurar continuidad y eficacia en el cumplimiento de sus fines. Por otra parte, mi participación en la I y II Convención se ha visto acompañada por la presentación de dos obras que sintetizan y respaldan este proyecto colectivo: Fundamentos del lenguaje claro y El derecho a comprender el lenguaje del poder, concebidas como aportaciones académicas destinadas a reforzar los principios que orientan el movimiento del lenguaje claro en el ámbito hispanohablante.
Nuestro horizonte de trabajo se orienta al paso de la teoría a la práctica, a través de diversas líneas: la ampliación y consolidación de la Red; la apertura de un repositorio que sirva para el intercambio de documentos entre sus miembros; la formación y capacitación de profesionales en todos los sectores; la creación de nuevos recursos académicos; la puesta en marcha de proyectos de colaboración con otras instituciones; y el desarrollo de herramientas tecnológicas apoyadas en la inteligencia artificial, que pueden convertirse en aliadas poderosas para validar el uso correcto del español y vigilar la calidad comunicativa de los sistemas automatizados. La aceleración de esta tecnología abre, sin duda, un horizonte revolucionario, pero también nos exige cautela: es imperativo que las máquinas, crecientes emisoras de mensajes en nuestro idioma, respeten los cánones de claridad y de normatividad que garantizan la unidad y la comprensión.
Con este boletín, la Red Panhispánica de Lenguaje Claro y Accesible abre un espacio de comunicación con todos sus miembros y colaboradores, con el propósito de informar, compartir avances y mantener vivo un diálogo que nos fortalezca como comunidad. Es, al mismo tiempo, un instrumento de cohesión y de proyección: cohesión, porque permite que instituciones de distinta naturaleza caminen juntas en torno a una misión común; proyección, porque da a conocer los frutos de nuestro trabajo a la sociedad a la que nos debemos.
Confío en que la Red, en su crecimiento y consolidación, constituya un legado duradero: un instrumento eficaz para la protección de la democracia, la defensa de los derechos fundamentales, la transparencia en la gestión pública y privada, y el engrandecimiento de la lengua española como patrimonio compartido de todos los hispanohablantes.
Con reconocimiento y gratitud por el compromiso de cada uno de sus miembros,
Santiago Muñoz Machado
Director de la Real Academia Española
Presidente de la Asociación de Academias de la Lengua Española